Mamografía: ¿cada cuánto y desde qué edad conviene hacerla?
La mamografía es el estudio que mejor detecta el cáncer de mama en etapas tempranas. Acá le contamos cuándo suele recomendarse empezar, cada cuánto repetirla y por qué su ginecólogo/a decide según su caso.
Pocas preguntas generan tanta duda como esta: ¿a qué edad empiezo con la mamografía y cada cuánto me la tengo que hacer? La respuesta corta es que no hay un único número para todas las personas. Las guías dan un marco general, pero la indicación final siempre la define su ginecólogo a partir de su edad, sus antecedentes y las características de sus mamas. Acá le explicamos ese marco para que vaya a la consulta con las ideas claras.¿Para qué sirve realmente la mamografía?
La mamografía es una radiografía de la mama que usa una
dosis baja de rayos X. Su gran ventaja es que puede mostrar lesiones muy
pequeñas o microcalcificaciones que todavía no se palpan ni dan síntomas.
Detectar el cáncer de mama temprano cambia mucho el pronóstico y las opciones
de tratamiento, y por eso es la herramienta central del screening (tamizaje)
mamario en mujeres sin síntomas.
Conviene distinguir dos situaciones. Una es el screening:
estudios de control en personas sanas, sin síntomas, para buscar problemas
antes de que aparezcan. La otra es el estudio diagnóstico: cuando hay un
síntoma concreto (un bulto, secreción, cambios en la piel o el pezón) y se
estudia esa zona específica. En ese caso, no espere a la fecha del control;
consulte con su médico/a cuanto antes.
¿Cada cuánto repetirla?
Una vez iniciado el screening, la frecuencia más habitual es
anual o cada dos años y, de nuevo, depende de la guía y de su perfil de riesgo.
Varias sociedades en nuestro medio tienden a recomendar el control anual; otras
consideran razonable el intervalo bienal en cierto rango de edad. Lo
importante: la frecuencia ideal para usted la define su ginecólogo/a, no una
regla genérica de internet.
- Riesgo
habitual: control periódico (anual o bienal, según la guía y la indicación
médica), por lo general dentro del rango de 40-50 a 70-74 años.
- Riesgo
aumentado (antecedentes familiares o personales): puede empezar antes y/o
ser más frecuente, a criterio médico.
- Después
de cierta edad o ante problemas de salud importantes: se reevalúa si
continuar o no, también con el médico/a.
Densidad mamaria: por qué cambia la ecuación
La densidad mamaria describe cuánto tejido glandular y
fibroso tiene usted respecto del tejido graso. En las mamas densas hay más
tejido que se ve blanco en la mamografía, igual que las lesiones sospechosas, y
eso puede "enmascarar" hallazgos. Tener mamas densas es muy común,
sobre todo en mujeres más jóvenes, y no es una enfermedad: es una
característica que el informe suele mencionar.
¿Qué implica en la práctica? Que, en algunas personas con
mamas densas, la mamografía sola puede no ser suficiente y el médico/a puede
sumar un ultrasonido mamario como estudio complementario. El ultrasonido
mamario no usa radiación y ayuda a evaluar zonas que la mamografía ve con menos
claridad. No reemplaza a la mamografía; la complementa cuando está indicado.


